Pero no iba a llegar
y avanzamos igual,
como atrados por el Sol
hacia su mismo centro.
Hay das en que valdra ms
no salir de la cama.
En slo un minuto vi mi vida cambiar.
Que slo era un juego, te escuch
y volvimos a casa.
Y todo el camino aquella extraa cancin.
Pa ra bam bam bam
Y no, nadie dijo nada.
No, nadie dijo nada.
Nadie dijo nada,
nada ms.